¿Existe algún motivo para que nos dediquemos a leer ciencia ficción?

¿Existe algún motivo para que nos dediquemos a leer ciencia ficción?

Solo para que lo sepas: muchos de los inventos que se emplean en la actualidad, encuentran su relación directa con científicos a quienes les agrada leer ciencia ficción. Ahora, si nos detenemos a pensar en ello, es posible que conozcamos a algunos de ellos. 

El submarino, las videoconferencias, los alunizajes o la tan odiada bomba nuclear. Pero, podemos mencionar otros que a diario se usarán como los antidepresivos, las tarjetas de crédito o los satélites geoestacionarios. Si bien, estos inventos no nos dan pie a leer ciencia ficción, si tienden a reflejar la influencia directa que conlleva la ciencia ficción en cada uno de nuestros días.

Sin darnos cuenta…

Después de tantos estudios, se ha llegado a la conclusión de que leer ciencia ficción nos ayuda a expandir la mente. Siendo este tan solo uno de los motivos por los que debemos leer ciencia ficción. Quizás esta sea una premisa que sostienen los que escriben este género, y cómo no. Quienes escriben fantasía intentan trasladarnos hasta mundos de lo imposible. Los que se dedican a la literatura erótica, nos pueden ayudar a descubrir algo que no sabías de nosotros mismos; quien escribe el terror nos ayuda a evadirnos y a que sintamos emociones más fuertes. Pero en el caso de quienes escriben ciencia ficción, intenta llevar tales beneficios un poco más allá convirtiéndolos en hechos tangibles de nuestra vida cotidiana. 

Efecto positivo de leer ciencia ficción

Podría definirse como ciencia ficción a esa literatura de las ideas, esa literatura del ¿qué sucedería si…?. Y es que en su mayoría, o generalmente todas las ideas que generan una historia de ciencia ficción encuentran su origen en alguna situación mundana y cotidiana. De modo que, cualquier cosa que nos rodee sirve de inspiración.

Quien escribe ciencia ficción cuenta con la capacidad de detectar algo que será el posible disparador de su imaginación, por lo que tiene potencial. A eso, le da vueltas imaginando cómo podría resultar de otra forma, cómo puede solucionar algún problema o, simplemente selecciona la idea de hacer algo drástico con él.

Como ejemplo, podríamos señalar a alguien que decide pensar en qué sucedería si la Luna ya no está en el cielo. El escritor procedería a analizar las consecuencias que tal situación conlleva para la humanidad, pero lo que quizás es más importante, es que especula sobre cuáles pueden ser las consecuencias y cómo se pueden prevenir.

Con el tiempo, alguna persona que trabaja en la NASA lee dicho libro, y con ello tiene entre manos algunas ideas muy innovadoras sobre seguridad espacial que le transmitirá a sus compañeros. Es así, como una idea que en sus inicios fue bastante simple, tomó forma  física y se llega a transformar en acciones reales. Pero eso no queda allí, pues si la luna llega a explotar, ya contaríamos con un plan de contingencia que se ha preparado con antelación. 

Incluso, si no te es suficiente con lo que hasta ahora hemos dicho de la ciencia ficción, te comentamos que el Pentágono de EEUU cuenta con un plan de contingencia de llegarse a dar un ataque zombi.